BUSCANDO A LOS ENFERMOS

(Devocional para edades comprendidas entre 6 y 13 años)
 

LECTURA: Al oír esto Jesús, les dijo: Los sanos no tienen necesidad de médico, sino los enfermos.
Id, pues, y aprended lo que significa: Misericordia quiero, y no sacrificio. Porque no he venido a llamar a justos, sino a pecadores, al arrepentimiento. (Mt.9:12,13)


¿Has ido alguna vez al médico? ¡Seguro que sí! Seguro que fuiste a la consulta del doctor, pero ¿sabes que antes era normal que el doctor visitara a los enfermos en su casa?
El doctor iba con su maletín lleno de medicinas a buscar a los que estaban enfermos para sanarlos.

Ese es un buen ejemplo de lo que Jesús hacía cuando estuvo aquí en la tierra. Él iba donde estaba la gente, especialmente personas que sentían dolor o tenían problemas en su vida.
Una de las personas a las cuales Jesús fu a buscar fue a un recaudador de impuestos que se llamaba Mateo. Los recaudadores de impuestos no eran muy querido en el tiempo de Jesús porque en muchas ocasiones eran codiciosos y querían quedarse con el dinero que recogían. Pero Jesús cambió la vida de Mateo y éste vino a ser uno de sus discípulos.
 



Un día Jesús fue a cenar a la casa de Mateo. Mucho de los antiguos amigos de Mateo vinieron a escuchar a Jesús, a escuchar lo que enseñaba y los líderes religiosos estaban se enfadaron porque Jesús estaba hablando y comiendo con esas personas, que eran pecadores.

Ellos le preguntaron a sus discípulos: ¿Por qué come Jesús con estos pecadores? Jesús, al oír esto, les contestó: “No son los sanos los que necesitan médico sino los enfermos. Porque no he venido a llamar a justos sino a pecadores.”
Igual que los doctores hacían antes, Jesús iba a las casas de las personas que lo necesitaban y al tocarles los sanaba.

Muchas veces esperamos que las personas que necesitan a Jesús vengan a nosotros para contarles acerca de Jesús y de su amor. Debemos estar haciendo lo que Jesús hacía, debemos ir donde están las personas y contarles que Jesús los ama.

Tenemos que ser como esos médicos que iban a buscar a los enfermos para sanarles, nosotros tenemos que hablarles a todos de Jesús para que puedan ser sanos y salvos.

ORACION:
Querido Padre Celestial, ayúdame a tener el deseo de ir a todos los que te necesitan y hablarles de tu amor, y no esperar a que sean ellos los que se acerquen a preguntarme. Ayúdame a hablarle a los niños de mi barrio, de mi colegio, a mi familia y a mis amigos, para que ellos también puedan conocerte. En el nombre de Jesús. Amén.

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